Biografías
Coordinado por Ricardo Bruno
ricardoebruno@yahoo.com.ar

Angel Garma
por Jorge O. Winocur

[psicoan.] (1904-1993): Es considerado uno de los responsables directos de la fundación del psicoanálisis en América latina y de su gran difusión. Quizá convenga indagar en su personalidad, en un intento de desentrañar -aunque sólo sea algo- tan sorprendente expansión. Este hombre afable, comunicativo, sencillo en el trato, despertaba inmediatamente afecto, respeto y admiración. Poseía una vasta y sólida cultura, y su pensamiento se caracteriza -todavía hoy- no sólo por la originalidad y la independencia, sino por la profundidad, la seriedad y el alto rigor científico. Su decir -oral y escrito- fue llano, directo; rehuyó la superficialidad, la sofisticación, los eufemismos. Fue desmitificador a ultranza. Su espíritu, amplio, generosa, quizá fue más tolerante con los demás que consigo mismo. Fue respetuoso y considerado con las ideas ajenas, e inteligente defensor de las propias, como lo demostró en intensas discusiones científicas, donde destacó siempre como hábil polemista. Todas estas cualidades, aunadas a su gran calidez y vitalidad, supieron imprimir un alto vigor intelectual a sus ideas, y fue lo que permitió -indudablemente- que éstas tuviesen gran penetración y germinasen de un modo tan fecundo. En los últimos años (murió en 1993) una afección neurológica le impidió el ejercicio profesional. Sin embargo, su lucidez, su sensibilidad y su creatividad, continuó produciendo y publicando -acompañado por su esposa, Betty Good de Garma-, dominado por lo que fue la gran pasión de su vida: el psicoanálisis.

Ángel Juan Garma Zubizarreta, vasco y descendiente de vascos, nació en Bilbao el 24 de junio de 1904, de Ángel Garma Setién y Cirila Zubizarreta Aguirre. El padre, que ya venía desarrollando prósperas actividades comerciales en Buenos Aires, se radica en esa ciudad en 1908, con su esposa y la menor de los tres hijos. Ángel y José María quedaron al cuidado de los abuelos maternos. A meses de instalarse el Buenos Aires, en circunstancias no del todo esclarecidas, Ángel Garma Setién es muerto de dos tiros de escopeta. Al poco tiempo, Cirila Zubizarreta se casa con Salvador Garma, su cuñado. (Es posible que este episodio se constituya en un acicate para su afán investigador ulterior.) De este segundo matrimonio nacen Inés y Salvador. En 1914 Salvador Garma y su esposa regresan a España y se instalan en Madrid. En 1921 Ángel Garma comienza sus estudios de medicina en la Universidad Central. Fueron sus profesores, entre otros, Santiago Ramón y Cajal y Gregorio Marañón (de éste dijo: "Seguí con gran afán no sólo sus enseñanzas médicas, sino también las culturales e ideológicas"). Antes de cumplir los 23 obtuvo su licenciatura en medicina, con la calificación de sobresaliente. Entre 1923 y 1924 -mientras los padres estaban en Viena- convivió con García Lorca, Dalí, Ortega, Ramón y Cajal, Unamuno y otros, en la famosa Residencia de Estudiantes de Madrid. "Prácticamente me encontraba todos los días con ellos, comía y conversaba con ellos. Y esa convivencia me dio ideas muy interesantes, que me sirvieron luego mucho y que formaron mi espíritu. Era un lugar en que fermentaban las ideas." Variaban en los estudiantes la nacionalidad, los intereses, las orientaciones. Eran invitados ilustres intelectuales de todo el mundo. "Estudié medicina en una época muy interesante en España, la época anterior a la República. Había una gran efervescencia política y social, y un ambiente pujante en lo cultural y en lo científico." Todavía estudiante, concurrió al Sanatorio Psiquiátrico de Ciempozuelos, dirigido por Sacristán (1887-1956), profundo conocedor de Kraepelin.

Continuó la formación psiquiátrica en Alemania, por entonces a la delantera en la especialidad. "Solía veranear en Alemania y en Austria, para aprender bien el idioma y sentirme a gusto en el ambiente donde me prometí estudiar." A comienzos de 1928 concurre a la Clínica Psiquiátrica de la facultad de Tubingen (director: Gaupp). A fines, en Berlín, a la que dirige Bonhoeffer, buen conocedor de las psicosis exógenas. Allí conoce a Micaela Fabian, quien lo conecta con Max Eitingon, director del Instituto Psicoanalítico de Berlín. Se analiza durante tres años con Theodor Reik. Completa su formación psicoanalítica en 1931. En octubre de ese año, para obtener la condición de miembro de la Asociación Psicoanalítica Alemana presenta un escrito sobre la esquizofrenia, que -apoyándose en las ideas de Freud- las discute y llega a exponer una hipótesis diametralmente opuesta, lo que produjo una viva discusión. El escrito fue aprobado por unanimidad, y Freud le envió una tarjeta postal "agradeciéndole sus valiosos trabajos". ¿Quiénes integraban el Instituto Psicoanalítico de Berlín? Entre otros: Franz Alexander, Therese Benedek, Sigfried Bernfeld, Berta Hornstein, Otto Fenichel (quien fue su supervisor), Frieda Fromm-Reichmann, Karen Horney, Edith Jacobson, Jeanne Lampl de Groot, Barbara Lantos, Wilhelm Reich, Theodor Reik, Sándor Rado, Hanns Sachs, H. Schultz-Hencke, Ernst Simmel, René Spitz. Fueron condiscípulos: Erich Fromm, Thomas French, Yves Hendrick, Edith Weigert, De Sanctis, Paula Heimann. Y conoció a Roheim, Groddeck, Zilboorg, Adler, Stekel, Joung, Lou Andreas-Salomé. Ángel Garma regresó a Madrid.

A los 27 años comenzó a ejercer como psicoanalista. "Me encontré en medio de circunstancias desfavorable, tanto científicas como profesionales." El ambiente psiquiátrico, organicista, no podía sino oponerse al psicoanálisis. En 1935 se casa. Un año después, nace su hija Lucille. De vacaciones en Francia, los sorprende la Guerra Civil. Deciden quedarse. Se conecta con el Instituto Psicoanalítico de París. Traba amistad con Laforgue, Lagache y otros psicoanalistas franceses. En 1937 la Asociación Alemana fue obligada a mezclarse con las otras asociaciones (no psicoanalíticas) de psicoterapia y a expulsar a los miembros judíos. Entonces Garma renunció a ella.

En 1938, ante la inminencia de la guerra, elige emigrar a la Argentina. En Buenos Aires nace Isabel. Se conectó con Enrique Pichon-Rivière y con Arnaldo Rascovsky, quienes venían interesándose por el psicoanálisis desde un tiempo atrás. En 1939 llega a Buenos Aires Celes Ernesto Cárcamo, a quien había conocido en París. 1939-40: revalida su título de médico en la Universidad Nacional de La Plata y obtiene el de doctor en medicina con la tesis "Psicoanálisis de los sueños". Se reúne con Pichon-Rivière, Rascovsky, Cárcamo, Thenon, Székely y otros y resuelven no apresurarse a constituir una sociedad psicoanalítica. Arnaldo Rascovsky y Enrique Pichon-Rivière comienzan a analizarse con Garma. En 1942 llega a la Argentina Marie Glas de Langer, quien había realizado su análisis didáctico en Viena con Richard Sterba. El 15 de diciembre de 1942 se funda la Asociación Psicoanalítica Argentina, con la presencia de Cárcamo, Garma, Ferrari Hardoy, Langer, Pichon-Rivière y Rascovsky. Por esos años, ya separado de su primera mujer, conoce a Elisabeth Goode (destacada psicoanalista, pionera -junto a Arminda Aberastury- del psicoanálisis de niños en la Argentina) y se casa con ella. De este segundo matrimonio nacen dos hijas: Carmen, también psicoanalista, y Silvia, psicóloga clínica.

Ángel Garma fue: presidente de la APA en varios períodos y director de su Instituto: propulsor de los Symposia a partir de 1953 y de los congresos latinoamericanos y panamericanos. Estuvo entre los fundadores de varias publicaciones: Revista de psicoanálisis, Actas Médico Psicológicas, Psiqué en la Universidad, etc. Fue profesor titular interino de psicología general (Universidad Nacional de la Plata) y Sloan Visiting Professor (en la Menninger, de Topeka). Enseñó también en la Escuela Argentina de Psicoterapia para Graduados y en la Universidad de Belgrano.

La obra.

Garma insistió siempre en que sus concepciones psicoanalíticas se apoyaban plenamente en Freud, aun en aquellos aspectos en que difieren. En su trabajo de 1931, "La realidad y el ello en la esquizofrenia", sostuvo que "en las psicosis no hay satisfacción de deseos vitales, sino sometimientos mucho más intensos al superyó que en las neurosis. [...] como consecuencia de tal sometimiento ocurre la pérdida del contacto con la realidad exterior, la pérdida de aspectos del yo y la creación de delirios, en los que las aparentes satisfacciones de deseos vitales son de tipo engañoso". En ese mismo artículo criticó la explicación dada por Freud a la megalomanía: un retiro de la libido de los objetos y su vuelta al yo, lo que incrementa el narcisismo secundario. Escribe Garma: "las ideas de grandeza significan un sometimiento al superyó y un rechazo del ello. Una persona está orgullosa de sí misma cuando se considera querida por su superyó o su mundo exterior y se comporta de acuerdo a sus mandatos, pero no cuando satisface plenamente sus instintos primitivos". Garma consideró una confirmación de su tesis el hecho de que "ella coincida plenamente, aun en la misma formulación, con la que Freud expuso tiempo después en Moisés y el monoteísmo (1939)". En 1966 aplicó "estos mismos conceptos a las reacciones maníacas, afirmando, también al revés de Freud, la actuación fundamental en ellas de un superyó todavía más sometedor que el del individuo melancólico". Consideró que las reacciones maníacas eran "expresiones de la alegría masoquista del yo por el triunfo sobre él del superyó, que es conseguido mediante engaños". En 1956 había descrito que "en el fetichismo la representación de la vagina con pene no tiene como finalidad vencer el complejo de castración, sino que es una expresión del sometimiento a dicho complejo".

Se ocupó extensa y profundamente de los sueños. "Más que satisfacciones de deseos, [los sueños] constituyen situaciones traumáticas (pesadillas) enmascaradas, que son percibidas por el individuo de un modo alucinatorio, es decir, como si fuesen vivencias reales, debido a que los mecanismos de defensa del yo, disminuidos durante el dormir, pueden rechazar más difícilmente que durante la vigilia dichas situaciones traumáticas." Esta definición de los sueños implicaba no sólo una explicación de la génesis de la alucinación onírica sino también una oposición a la formulación freudiana del juicio de realidad. Según Garma, "el yo distingue lo que es de origen externo de lo que es de origen interno, basándose en el hecho de que es menos capaz de controlar los estímulos que provienen de la realidad exterior que aquellos que son de origen puramente interno". Por eso, durante el dormir, como no dispone de contracargas para rechazar los contenidos reprimidos, el yo debilitado los considera erróneamente como vivencias reales, es decir, provenientes del exterior. "Observando en su conjunto mis modificaciones a algunos aspectos de las enseñanzas de Freud, referentes a los sueños, al fetichismo, a la esquizofrenia y a la manía, concluyo que todas ellas tienen un elemento básico común, que es la demostración del rechazo de lo instintivo vital, negando por lo tanto la existencia de la satisfacción de este tipo de deseos."


Congreso Latinoamericano en Bogotá (Colombia) en 1969
De izquierda a derecha: Dr. Lemlij, Dr. Hernando Pastrana, Dra. R. Serebriany, Dr. Angel Garma, Profa. Elisabeth Garma,
Profa. Arminda Aberastury, Dr. Missael Pastrana, Knobel, Dra. Salas, Dra. Flores

Enlaces sugeridos

Libros