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Somera presentación de algunos aspectos
de la Obra de S. Ferenczi

El superyo pregenital

Anticipándose varios años a los desarrollos que haría una de sus analizadas, Melanie Klein, acerca de la existencia de un Superyo previo al complejo de Edipo, Ferenczi presentó en 1925 un trabajo en el cual llama la atención sobre la existencia de ciertos hechos que podrían ser considerados precursores de dicha instancia del aparato psíquico.
A partir de experiencias de reeducación esfinteriana realizadas por medio de la técnica activa con algunos de sus pacientes, observó que sus hábitos parecían estar relacionados con la existencia de un intenso erotismo pregenital. Al hallar que los cambios producidos en dichos pacientes en el sentido de una mayor capacidad para disfrutar del erotismo pregenital iban acompañados por un incremento de la capacidad genital, sostuvo que el coraje de enfrentar el erotismo pregenital es un factor indispensable sin el cual no se puede alcanzar el erotismo genital en forma satisfactoria.

Asimismo, de sus observaciones dedujo que la identificación del niño con sus padres tiene una etapa preliminar a la edípica, en la cual el pequeño intenta competir con ellos por medio de hazañas anales y uretrales en las que los excrementos son identificados como niños y los órganos sexuales juegal el rol aún sexualmente indiferenciado de progenitor.

La identificación anal y uretral con los padres, a la cual nos hemos referido, parece ser que forma en que la mente del niño una especie de precursor fisiológico del ideal del Yo o Superyo. No solamente en el sentido de que el niño constantemente compara sus logros en este terreno con las aptitudes de los padres, sino que se establece una severa moralidad esfinteriana, cuya infracción sólo puede ser llevada a cabo a expensas de amargos reproches de conciencia. No es de ninguna manera improbable que esta moral hasta aquí semifisiológica aún, forme la base esencial de una posterior moral puramente mental.