Sublimación - Simbolización - Inhibición

Sus teorizaciones acerca del instinto epistemofílico, concepto que no reaparece en sus escritos luego de 1932, se inician basándose en:

 

En Análisis temprano (1923) postula una teoría de la sublimación a partir de las diferencias entre instintos sexuales e instintos del yo, entre los que se halla el epistemofílico. Su punto de partida es la inhibición, la cual es explicada por la sexualización precoz del instinto epistemofílico. El fundamento de toda inhibición es una sublimación anterior reprimida. Toda esta primera teoría de la sublimación llevan a concentrar la atención en el juego.
El juego resulta de las sublimaciones primarias y sostiene las posteriores: la escuela, los deportes, etc.

Esta teoría, que supone que la libido es el motor del desarrollo, va a ser abandonada en 1927, cuando ya es la angustia generada por las fantasías agresivas el motor del desarrollo de la relación con el mundo exterior, del simbolismo y de las sublimaciones. A su vez, desde este momento la angustia es la reacción afectiva del yo frente a la actividad interna del instinto de muerte (aún descritos como instintos agresivos).

En 1928-9 postula una íntima ligazón entre el instinto epistemofílico y los impulsos libidinales y destructivos dirigidos al cuerpo de la madre. De este modo fundamenta la importancia que tiene la relación de objeto y explica por qué no puede estudiarse el instinto desligado de ella. En esa misma época postula el Superyó temprano y el Complejo de Edipo temprano, coincidentes con lo que denomina fase de sadismo máximo.

Vemos que a partir de esa primera realidad, "esa realidad irreal", va a establecer , al evolucionar el yo en su manejo de las situaciones de angustia, "una verdadera relación con la realidad". En ese mismo año Klein afirma que el impulso epistemofílico surge coincidiendo con el punto culminante del sadismo , fase de sadismo máximo, al que Abraham ubica a finales de la etapa oral secundaria y comienzos de la anal primaria.
A medida que Klein se centra en las relaciones objetales, deja de tomar en consideración los dos principios (no se los encuentra en los Writings luego de 1926).

En esta segunda etapa de su teoría, el impulso oral y el instinto epistemofílico aparecen como principios explicativos del vínculo del niño con el cuerpo de la madre y, por lo tanto, con la construcción de la realidad.

De esta manera su explicación de la génesis del deseo de conocer es muy diferente a la de Freud, así como el concepto de frustración:

La división mundo externo-mundo interno es tomada por Klein como una dialéctica en la que el mundo externo puede reducir la angustia al dar pruebas de bondad.