Biografías / Presentaciones

La risa de Winnicott
F. Robert Rodman
Humor y Psique - Perspectivas Psicoanalíticas
Editado por James W. Barron (The Analytic Press - 1999 Hillsdale, NJ London)
Traducción libre de Andrés Nelken
Publicado con el acuerdo de "The Analytic Press"

1: El Joven Winnicott

Las tempranas cartas de Donald Winnicott 1 constituyen un retrato del entusiasmo inglés de los principios del siglo XX.

Escuela Leys

Cantab.

23 Noviembre 1913

Mi querida gente:

{le pide a su familia que le escriba a su enfermera quien ha tenido una operación de apendicitis. Describe algunas lesiones debida al atletismo, incluyendo una alrededor del ojo, que transforma la piel en tremendamente insensible y muerta por el momento}

El Dr. Hindle me dijo el viernes que había hecho yo una muy buena disección de una rana. El le escribirá al manager del Aquarium Plymouth ( a quien conoce) para pedirle que me deje mirar "por ahí", etc. Por encima de él creo. Me atrevo a decir que papá me podría haber hecho entrar, pero sería mucho más provechoso tener una presentación de co-científico y biólogo.

Parece que he escrito mucho en 13 minutos. Quizá no sea tan divertido leerlo.

En menos de 4 semanas estaré en casa para nuestra cena del domingo. Me gustan las cenas del domingo en Rockville (el nombre de la casa de Winnicott en Plymouth), aunque no se porqué. Quizá no me gustaba antes, solo que es una agradable comida como para recordar. Tan "fresca" con salsa de menta y carne fría.

Estoy actuando Queen en una muy divertida comedia (obra de teatro) que la sociedad de Debates literaria está montando el próximo lunes.

Donald aquí tiene 17 años. Quizá haya algo que deba ser hecho por su preferencia para "mejor una presentación de un co-científico y biólogo" en el contexto de su relación con su influyente padre. Sus reflexiones acerca de las cenas de los domingos muestra un intento de diferenciar placer del momento y placer en retrospectiva. Hay una anécdota contada por Rosa Taylor en una entrevista en 1988 en Londres con Madelaine Davis y yo acerca de Winnicott y James Taylor, el hermano de su primera esposa. Ellos estaban tomando un tren. Esto era en los días de las máquinas a vapor y el ingeniero estaba preparándola para partir.

Jim dijo: "Es feliz, no?" (o está feliz, no?) Donald dijo: "Sí, pero no lo sabe". En la escuela de internado, ya está pensando en este tema.

30 de Noviembre de 1913 (una semana más tarde)

A mi círculo hogareño

{...} (hace una lista de lo que quiere para Navidad, muchos libros) No quiero mucho, no? Ja!. Espero no obtener todo lo que quiero, estoy seguro de que no es bueno para mí.

Sí, tengo ganas de estar en casa ahora. Es maravilloso que el tiempo pase tan rápido. Estoy pasándola maravillosamente bien aquí, ¿demasiado bueno escuché a alguien? Bueno, eso puede ser. Espero que no. Estoy empezando una nueva hoja, pero me temo que no tendré tiempo de llenarla.

Estoy sentado en el fondo del hall, y un tipo a la derecha se ha quitado su abrigo, y se ha cambiado nuevamente su saco. {...} y se lo ha puesto nuevamente. Esto lo hizo sin que nadie lo notara, pero se ve como una persona (real) y está haciendo todo tipo de imitaciones de The Head (La Cabeza) The Bursar y cualquiera que se le venga en mente. Es un tipo más bien humorístico....

9 de Diciembre de 1916, Jesús College (20 años de edad)

Hola, finalmente Mis queridos!!!

{...}

... Hemos tenido una fiesta en mi habitación, este año sobrepasando a todas en hilaridad. Estuvo simplemente buena. Cantamos canciones, hicimos acrobacias, jugamos polo, golf, fútbol, hockey con bastones, y mi viejo sombrero (que compré por 2 peniques).

También hicimos todo tipo de ruidos molestos, y teniendo en cuenta los maravillosos adornos de mi habitación, no hubo daños. Si hubiera tenido mesas lustradas, pinturas y alfombras turcas hubiéramos hecho un daño equivalente a 7 libras (esterlinas). Pero tal y como estaba, no hicimos ningún daño. 2 Y aún así, mi habitación luce agradable. Mucha gente me dice que le gusta...

He estado completamente loco últimamente, corriendo, y durmiendo y luego haciendo cosas tontas. 3 Ayer entré en un negocio muy fino par ordenar algunos pañuelos para H.O. Lee (quien está enfermo otra vez, pero no está tan mal, y el hombre allí parecía asustadamente quieto que no pude resistir de darle un shock. Por lo que cuando me preguntó si Lee quería buena calidad, reproduje las palabras de Lee y dije: "no importa mientras no lastimen su nariz al soplársela". Luego lo observé cuidadosamente, y disf ruté enormemente observando lo que hacía. Ni siquiera sonrió. "Elegante él y aún un no graduado también!" Ja!!! Sin embargo esto es malicia infantil. La broma no será tal para ustedes, pero tenía ciertas referencias a conversaciones y discusiones que hubieron en Jesús (College).

15 de Noviembre de 1919 Jesus

Mi querida Violet {sus hermanas, ambas mayores, eran Violet y Kathleen}: {después de describir la naturaleza del psicoanálisis, una nueva fuente de entusiasmo}... seguramente seré acusado de blasfemia si dijera que Cristo fue un líder psicoterapéutico. (No se porqué, pero a Violet le gusta decir que lo que yo digo es blasfemo, cuando no hay ninguna conexión de lo que fuere entre lo que digo y el término). No es menos cierto que sectas extremistas y revivals religiosos y las obsesiones son una exacta contraparte de estos desórdenes mentales, y que a través de la psicoterapia muchos fanáticos y extremistas religiosos pueden ser llevados (si son tratados tempranamente) a una comprensión de la religión con su uso para un alto standard ético. 4

... Aún cuando no tome ninguna materia que me permita la psicoterapia en mi trabajo, el conocimiento de la misma será fructífero aún como un hobby.

Espero que esta carta no te haya aburrido. He disfrutado tratando de decir algunos hechos acerca de mi hobby siendo que siempre es bueno poder cristalizar (exponer) los pensamiento de uno mismo.

7 New Square

Cambridge

10 de Septiembre de 1916

Mi querida Madre 5

Esta carta de más de 2000 palabras es de interés, ante todo porque es uno de los pocos documentos existentes que tiene que ver con la relación con su madre. Luego de un comienzo marcado por un tinte evidentemente conflictivo, la satisface de gran manera contándole cómo se las ingenió para armar un programa de entretenimiento con sus scouts vestidos de Indios. Lo vemos a él a la edad de 20 años disfrutando y tratando de dar disfrute a su madre, quien "haría todo por él" (Ede, 1988, entrevista en Edimburgo con Madelaine Davis y yo mismo) y por cuya muerte, en 1925, 9 años más tarde, se culparía. Ella sufría del corazón, y él no la urgió a que no subiera las escaleras.

Su padre le aconsejó "declinar una mala oferta", pero él la tomó de todas maneras y logró un suceso hilarante de esto. Hay una posible referencia hacia su (de ella) olvido al principio en la carta, pero Donald continúa regalándole de alguna manera al relatarle como sale trabajosamente de una situación de manera exitosa. Se trata de un gran tema referido a la madre. ¿Podremos inferir de esto que vira alejándose de la influencia de su padre acercándose a su madre? El no reclama el crédito por su éxito. El es solo el organizador, más o menos como describiría su trabajo analítico tiempo más tarde. El es un facilitador. La Primera Guerra Mundial está en escena en estos momentos, y el grupo se entretiene entre otras cosas con matanzas entre indios y cowboys. Tenía un interés por lo social (como su padre y como siempre lo estaría), ayudando scouts, a los niños serbios. En un punto, a propósito de nada en particular, (en otras cartas pide por libros como regalos y presenta una larga descripción de sus libros en sus estantes), y dice "siempre ha sido tanto mejor un libro para mí, y semejante revelación de la imaginación de los niños". Quizá en su estado tan entusiasta, espontáneamente compara la lectura a la acción, el mundo gestual compartido, y elige esto último. Esta comparación debe haber estado en su pensamiento antes de este momento. Quizá estaba en sus genes.

En los escritos de Winnicott, en los que se ocupa de lo que llamo el mundo gestual, es real y con fuerza propia. Cuando vuelve sobre el psicoanálisis en cuanto a la palabra se refiere, como en Holding e Interpretación (1986), mucho de sus escritos, en mi opinión, son sin vida. No suenan como de Winnicott. El dictaba su trabajo, probablemente no de sus notas y no siempre inmediatamente después de sesión (Joyce Coles, 1988, en una entrevista con Madelaine Davis y yo).

 

The Leys School

Cambridge

3 de Mayo de1915

Mis queridos padres y hermanas:

(una carta muy larga)... Después de estrechar las manos de uno de los sirvientes en la estación y con un viejo "leysiano" que venía a traer a su hermano como nuevo (integrante) hice una retirada de la estación de primente y salté en un bus. Los buses están bien en ausencia de los tranvías, pero esa noche soñé, "entre otras cosas, que en Cambridge habían comenzado a circular los tranvías eléctricos!!! Solo un sueño! 6... {mucho detalle sobre la vuelta a la universidad y la visita al Rey}. Fue muy divertido observar a los padres con sus sombreros (de época) y los viejos leysianos en sus abrigos, y las señoras en sus faldas, esposas y madres de los leysianos pasados y presentes, llegando en trenes especiales, en coches, carruajes y carruajes lujosos (bonitos). Y alrededor de las 10:00 hs. la banda de la Misión Leysiana comenzó a tocar música que llegó a nuestros aurículos y ventrículos, directo a nuestros corazones, (cuántas de cada una, V. & K?). Porqué nos afectó tanto? Qué gran evento estaba por ocurrir? Porqué, estábamos por ser visitados por la realeza, una de las largas líneas de reyes de nuestra querida Inglaterra, un hombre que tiene en sus arterias la misma sangre de Alfred y Egbert y que otros no tienen. Con razón nos sentimos tan alterados. Hubiéramos hecho gala de poca imaginación si no nos hubiéramos sentido así en esas circunstancias.

... Hacia la cena, no puede jugar un partido de tenis, casi todos se habían ido. Fui a lo de B., y escribí un resumen de los acontecimientos del día. Luego fui a la (sic) oficina de Correos, a las oficinas del Cambridge Chronicle, al correo nuevamente y a las oficinas otra vez. Aprendí qué era lo mejor para hacer, y así procedí, aunque sentí un poco de temor.

Fui a la estación, envié la carta dirigida a la oficina del Mercurio de Londres, por correo en tren, que me costó 3 peniques. Luego envié 2 telegramas: {aquí inserta dos dibujos de telegramas como piezas rectangulares en los que escribió} "West Mercury, Flete Street London. Encuentre el tren de las 5:15 en Liverpool Street por una visita del Rey a Cambridge. Winnicott. Y "Mercury, Plymouth. Telefonea a la oficina de Londres por la visita del Rey a Cambridge. Winnicott" así que todo eso costó 1/6. Pero no dije quien era, por lo que ellos pueden pensar que lo envié deseando que se imprimiera como publicidad para el Leys. Por lo que no debería obtener dinero por ello. Buh!! Si no me mandan algo (de dinero) les escribiré para ello. Ha!

H.M.S. Lucifer

c/o G.P.O.

Londres

10 de Julio de 1917

Queridas V. & K. 7

Aun cuando mande esta carta dirigida a ustedes, no significa que las quiera más de lo usual. Es más, no quiero decir más que soy muy conciente de que uno no debería reclamar más atención que el resto.

Me pregunto cómo les gustaría el esfuerzo principal, mis hermanas: en cuántas horas se enfermarían? El pobre Snottie está enfermo como siempre, recostado al lado mío sentenciado a no sentir nada en esta tierra hasta mañana a la noche. Acabo de tomarle su temperatura, tal como me lo pidió, y lamentarlo ya que es normal. Gente enferma, como probablemente se habrán dado cuenta, les gusta mostrar algo. Ni siquiera una décima de grado por encima o por debajo.

...Mi sana tripulación {es} diferente del ejército que uno encuentra en los hospitales. Un hombre tiene temblores, y no puedo imaginar qué es lo que le pasa. Si te mira, tiembla todo, así como sus manos tiemblan al hacer trabajos con las cuerdas. Lo "lleva" de vuelta para Neumonía, porque solía temblar cuando estaba febril, pero no puedo creer que eso sea verdad. Es más, en realidad creo que tiene un quiste cerebral o algo por el estilo. Pero al final, diagnostico alguna cosa terrible cuando en realidad es algo simple, si tan solo uno lo supiera.

II: EL HUMOR EN EL CONTEXTO DE SU VIDA

Al aumentar el acceso a lo biográfico de Winnicott (C. Winnicott, 1978; Rodman, 1987; Phillips, 1988; Kahr, 1966) refleja el intenso interés (en aumento) de un hombre cuyo trabajo le cambió la cara al psicoanálisis. Esto ha sido evidente en las últimas dos décadas de su vida (1896-1971) y ha permanecido así, en parte porque un gran número de libros publicados en forma póstuma, han atraído la atención hacia él, pero mucho más porque sus ideas han convocado tanto a psicoanalistas como a académicos.

Sabemos que Donald Woods Winnicott era un único hijo varón luego de dos mujeres, nacido en una rica e inconformista familia de Plymouth, que fue enviado pupilo a una escuela a los 14 años, a pedido del padre quien por su parte tenía un gran comercio, fue electo alcalde, y fue nombrado caballero por sus trabajos civiles. Estudió en el Jesús College, en Cambridge, y estudió medicina en el Hospital San Bartolomé. Su madre probablemente era depresiva y Donald sentía un cargo (una obligación) de hacer todo lo posible para aliviarla. . Un poema titulado "El Árbol" (véase apéndice 2) escrito poco antes de su cumpleaños 67, lo retrata en su esfuerzo personal al estilo cristiano. Se analizó con James Strachey y Joan Riviere, se apegó bastante a las teorías de Melanie Klein y eventualmente insistió bastante en sus propios punto de vista personales. Que el haya sido uno de los del Middle Group (Grupo del Medio), ahora los independientes, dentro de la Sociedad Británica, lo caracteriza como alguien que bien pudo tolerar las diferencias. Honesto con sus propios orígenes, fue un inconformista, y disfrutó en serlo. Su ser inglés, con sus componentes pragmáticos y empíricos, contrastaron con las características germánicas del psicoanálisis que él heredó.

Su práctica pediátrica fue una contraparte de su vasta experiencia en el análisis de niños y adultos, neuróticos y psicóticos, y sus consultas psiquiátricas con niños esencialmente sanos. Esta práctica clínica, constituyó su base que lo guió para sugerir revisiones que fueron de suma importancia en nuestra experiencia actual, al aumentar nuestra comprensión de la vida de niños y adultos. Él creyó que el re-descubrimiento de los principios para el crecimiento del analista era esencial. Esto hizo lugar para su propia y única contribución y para cualquiera que lo hiciera.

Podemos preguntarnos si su humor, sus payasadas, ironías o comedias estaban relacionadas con la tarea de mejorar la calidad de vida de su madre, pero nunca lo sabremos. El quería ser sorpresivo y sorprendente. A veces entraba en una habitación y se caía al piso. La gente no sabía si lo hacía en serio o no (Coles, 1988). Llegaba a conducir su automóvil con medio cuerpo afuera del mismo, agitando su mano y mirando en la dirección contraria de la que venía manejando. Durante la guerra en Oxford, Clare lo recordó con sus piernas sobre el volante y su bastón sobre el acelerador (Coles, 1988). El era físico, en estado de movimiento, que lo convertía en verbo más que en sustantivo, o, hacía gala de que ninguna vida podía ser atrapada en palabras. No podía estar "atado a frases hechas" de la misma manera que nunca equiparó a sus pacientes tratándolos de igual manera.

En sus escritos podemos discernir qué podría ser llamado su placer perceptual y su disfrute al comprender e interactuar con sus pacientes. "El test de estas descripciones de casos serán para disfrutar. Si resultan trabajosas para leerlas, quiere decir que he estado demasiado inteligente; he estado demostrando un tecnicismo y no tocando la música. Me doy cuenta por supuesto, que esto pasa de tanto en tanto en la descripción de los casos". (D.W. Winnicott, 1971,p.6).

Hablando de uno de los niños en Clínica Psicoanalítica Infantil (1971), escribió: "Este sentido del humor es evidencia de libertad, lo opuesto a la rigidez de las defensas que caracterizan la enfermedad. El sentido del humor es el aliado del terapeuta, que saca de él un sentimiento de confianza y la sensación de tener "muñeca" para maniobrar. Es una evidencia de la imaginación creativa del niño y de su felicidad" (p. 32).

Su amigo de toda la vida, Stanley "Jimmy" Ede y su esposa tenían dos pequeñas hijas que Donald y su primer esposa Alice cuidaron por más de un año mientras los Ede viajaron al exterior. Las niñas, (Elizabeth y Mary en 1988 en una entrevista con Madelaine Davis y yo) recordaron con delicia cómo solía (Winnicott) imitar al Pato Donald, cómo saltaba los escalones, y cómo se paraba en el asiento del conductor de su gran convertible mientras manejaba alrededor del Parque Richmond, usando el bastón para manipular los controles, tal como Clare lo recordaba en Oxford. Los Ede eran estrictos, padres controladores, y por contraste, Donald era un hombre libre. Explicaba cosas de sus pacientes y les decía que no se preocuparan si se enojaban con sus padres, y les encantaba (a las niñas). Llegado un momento, Los Winnicott trataron de adoptar las niñas (entrevista con Satnley Ede, 1988).

Marion Milner (1972) describe su primera impresión al verlo por primera vez, haciendo una comparación de una rueda de fuego (fuego artificial) (Catherine Wheel), y en sus consultas, él corría por alrededor subiendo y bajando escaleras, antes de sentarse a trabajar. Ella pensaba que esto era como un preludio necesario para la profunda y seria concentración que seguía inevitablemente 8

Ella pensó (Milner, 1989) que el mundo juguetón es uno bueno para Winnicott. Margaret Little (1989) pensó que lo que caracterizaba al mundo de Winnicott era "quicksilver" (intraducible). Dos oradores en el Encuentro Conmemorativo de la sociedad Británica en 1972, lo describieron como si fuera del estilo de un gnomo. 9 También fue dicho por Harry Karnac (en Kahr, 1996), el vendedor de libros, que se parecía (Winnicott) a un gnomo de jardín. (p.103). Un gnomo es definido en el Diccionario Oxford como "uno de una raza de espíritus diminutos que habitan el interior de la tierra y que son los guardianes de sus tesoros". En una entrevista conmigo en 1988, Pearl King describió la capacidad de Winnicott de hacer comentarios inesperados como "los movimientos del caballo en el ajedrez, exasperadamente impredecible". Ella dijo que a él le gustaba shockear a la gente, como para hacerlos más permeables a nuevas ideas. Peter Giovacchini habló de su "self irreverente" (Kahr, 1996, p- 109). Serge Lebovici (Clancier y Kalmanovitch, 1987) al describir su conducta en su trabajo clínico de Paddington Green que mantuvo por 40 años, dijo: "se quedaba con una familia con un niño por 10 minutos, por ejemplo, luego iba a ver a otra familia saltando por sobre los asientos" (p. 133). Mientras le prestábamos atención, nos parecía un hombre inspirado. La analista francesa Evelyne Kestemberg (Clancier y Kalmanovitch, 1987) dijo que "siempre daba la impresión de estar durmiendo cuando escuchaba.... tenía un costado tan no convencional, que por momentos parecía raro, extraño, para mi terror, lo he visto cruzar la calle cuando nadie lo hacía y estaba segura de que lo atropellarían, pero nunca pasó. Creo que los conductores se daban cuenta de que él no miraba al cruzar, como si se estuviera moviendo en su propio mundo.... era capaz de hacer introspección, de retirarse a su mundo interior haciendo abstracción del exterior". (p.127). Raymond Cahn (Clancier y Kalmanovitch, 1987) comenta: "Vi a Winnicott poco antes de su muerte, en el Congreso de Psiquiatría Infantil en Edimburgo. Me quedé fascinado con su rostro, por esa especie de luz que irradiaba de él" (p-115). La Doctora Josephine Lomas-Simpson, una psicoanalista, lo describió como "un hombre como una especie de elfo etéreo" (Kahr, 1996, p. 109). Paul Orasen, un historiador, dijo que él "era una persona maravillosa del tipo de cuento de hadas" (Kahr, 1996, p. 109). En un obituario, alguien (C. Winnicott, 1971) escribió: "Aún cuando Donald parecía frágil, su rostro parecía estar cincelado y moldeado de roca lo que le daba la apariencia del sin tiempo."

Habrá habido algún otro psicoanalista con excepción de Freud que se prestara a ser motivo de (tantos) esfuerzos para describirlo? Gnomo, elfo, sacado de un cuento de hada, payaso, caballo de ajedrez, etéreo, inspirado, gracioso. Su pequeña estatura física (5´6´´), (n. del T. Alrededor de 1, 55m) ojos azules brillantes, un rostro con líneas muy definidas, no le alcanzan con palabras para definir una figura que no parece exactamente de este mundo. Hay humor en estas palabras, humor implícito, pero también una cualidad para-humana (paranormal), que le dio una capacidad extraordinaria para captar la vida humana, en forma objetiva, pero inmerso mágicamente. El comentario de Kestemeberg nos da un aspecto de ello, alguien que se aleja del mundo exterior, pero por otra parte un gnomo "que habita el interior de la tierra" y es el guardián de sus tesoros. Quizá sea una de las paradojas que merezcan estar en el diccionario de Winnicott, que un hombre que fue tan contemplativo del mundo exterior haya sido a la vez uno de los responsables de acercar la influencia del mundo exterior al corazón del pensamiento psicoanalítico. Se mantuvo con los lineamientos del mundo interno de Freud, pero agregando a su manera, la crucial importancia de las experiencias actuales, particularmente aquellas con la madre, en el desarrollo del niño. Después de Ferenczi, a quien sólo recientemente se lo está reconociendo y apreciando, él es el padre del reconocimiento de los factores ambientales en el desarrollo del niño y en el psicoanálisis tanto en la teoría como en la terapia.

La naturaleza de sus contribuciones es única, y su presencia que era tanto física como emocional 10 motivó a observadores y lectores a tratar de encontrar las palabras correctas que lo describieran. En este esfuerzo han tratado de encontrar el espíritu de Winnicott, el verdadero self, que tal como él lo pensaba, estaba siempre escondido. Las palabras sólo pueden decirnos una pequeña parte de una persona compleja que ha sido bendecida con la capacidad de expresar palabras con gestos, que usó el lenguaje como un gesto de forma tal de llegar a sus lectores en forma vívida, tanto él como los pacientes que describía. 11 Lo esencial de este aspecto vívido, era el movimiento, su propia mente (y cuerpo) en movimiento, y el continuo apercibimiento de esos movimientos dentro de la mente (y el cuerpo) del paciente.

Como una iniciativa de su amigo Jimmy Ede los dos niños acostumbraban a cambiar los muebles de la casa de Donald- esto estaba perfectamente de acuerdo con su madre. 12 Hay aquí ecos de la futura carrera de Ede como diseñador de interiores, así mismo como ecos del interés de Winnicott en el espacio y de cómo cambiaba lo que escribía una y otra vez. Y en la composición de su papeles publicados, de acuerdo a su secretaria (Coles, 1988) él habría de empezar a dictar en perfecto inglés, una hora por día. Luego alteraba el texto de muchas maneras, algunas extremas, como si fuera todo un rompecabezas. Indudablemente la forma seguía al contenido, que usualmente era sorprendente. Winnicott estaba preocupado por lo nuevo, lo inesperado, lo insospechado, y lo revelador. Vemos los rayos de realidad, a veces de manera estroboscópica, como iluminados en fracciones de segundo, extendido luego al desarrollo de los principales temas. Siempre está presente el sentido del movimiento, la evidencia de una vida vivida, del expositor y del escritor, y a menudo, su deleite por estos rayos, un deleite que deleitaba a las audiencias.

En un capítulo de Winnicott y las Paradojas (Clancier y Kalmanovitch, 1987) leemos: "Su presencia física, su suavidad, sus squiggles, (n. del t. "garabatos") en los que estaban combinados su intuición impactante con una técnica enraizada en la teoría y la experiencia- todo lo de él tenía reminiscencias del payaso de circo, desafiando el balance sin parecer estar haciéndolo" (p. 89) Mi propia experiencia leyendo sus trabajos coincide con la de una colega quien, habiendo leído "El Niño, La Familia y El Mundo Externo", dijo que nunca antes había sentido semejante contacto personal con un autor" (Ford, 1971). Su humor, sus varios placeres manifestados en sus escritos, están ligados a su insistencia en expresarse como nadie lo hacía, no como una expresión del inconformismo en si mismo, sino como un requerimiento cuya inhibición le hubiera costado vivir su vida plena y auténticamente. La historia del psicoanálisis hasta su época no dirigió naturalmente a la comprensión del disfrute de la vida, excepto en relación con el erotismo. Habiendo dejado (largamente) de lado, los aspectos eróticos en sus escritos, nos trajo a la conciencia las experiencias placenteras enraizadas en el yo. Definió al psicoanálisis como una forma de juego. Su humor es mucho más evidente en las consultas con niños (1971), incluida las extendidas, que es la base de The Piggle (1977).

Mucho de sus trabajos pueden ser leídos con el punto de vista de la comprensión de cómo él trataba de proteger a la gente, que lo incluía a él mismo, de las intrusiones que pudieran perturbar la capacidad de jugar. Fue un vocero del punto de vista que puso al jugar y a la espontaneidad en el centro de la vida humana. En 1952, le escribió a Melanie Klein acerca de un trabajo que había enviado a la Sociedad Británica (Rodman, 1987): "Lo que yo quería el viernes, era indudablemente que hubiera algún movimiento desde su posición hacia el gesto que expreso en mi trabajo. Es un gesto creativo y no puedo hacer ninguna relación a través de este gesto excepto que alguien venga a su encuentro. Creo que esperé algo de su grupo de lo que no tenía derecho a esperar, y está en la naturaleza del acto terapéutico, algo de lo que no pude obtener de ninguno de mis dos largos análisis a pesar de que logré otras muchas cosas" (p. 34). Aquí es tanto un escritor de psicoanálisis como un paciente necesitado de un acto terapéutico. A la luz de sus escritos, no es difícil decir que también es un bebe necesitado de una madre receptiva. Está haciendo un gesto que exige una respuesta positiva, que no recibe, el viernes de su presentación, ni en sus dos largos análisis, o uno puede imaginar, tampoco en su niñez. Su niñez fue descripta por su segunda esposa en términos luminosos (C. Winnicott, 1978) pero ahora podemos ver, como tantas otras infancias, llevó su propio sello del conflicto.

Madelaine Davis, 13 una de las personas del Comité de Editores que publicó póstumamente los escritos, pensó que la forma de llamar al desayuno de la madre de Winnicott, golpeando ambas manos a manera de aplauso mientras bajaba las escaleras (contado a nosotros por Jim Ede, 1988) puede haber sido para ella un esfuerzo para lidiar contra la depresión. Parece posible que los re-arreglos de Winnicott y su costumbre de sorprender a la gente, hayan sido esfuerzos para curar la depresión de su madre.

Winnicott entregó su vida con devoción al estudio de las madres y los bebes. El padre parece ser dramáticamente ignorado. Cualquier cosa que interfiriera en la relación entre la madre y el bebe era considerada por Winnicott como una interrupción del "going-on-being" (N. del. T. el seguir siendo) del bebe, y posiblemente del adulto también. Este es un tema complejo del cual habló Adam Phillips (1989). Aquí. solo llamaría la atención al padre, totalmente escotomizado en los escritos de Winnicott, como lo principal. Freud, y los intelectuales del psicoanálisis- a pesar de que siempre tuvo el cuidado en expresar su apreciación real de Freud y otros- representan el paternal, y potencialmente destructivo mundo de la interpretación, y él los hubiera sostenido con tal de que sus verdaderos selfs de él y sus pacientes, pudieran sobrevivir. Por su descreimiento en la interpretación, su punto de vista resulta revolucionario. Vio una urgencia irrefrenable en interpretar (llevado al paroxismo por Klein) como una mal camino hacia la vida interior del paciente. Uno puede especular acerca de las implicaciones fálicas de este punto de vista.

El analista era una especie de sustituto materno que presentaba las condiciones en las cuales el paciente podía reasumir su crecimiento en una atmósfera de seguridad. Esto no era simplemente amor sentimental. El era muy conciente de la agresión inherente, fructífera e indispensable del ser humano. Sus interpretaciones eran dadas para que el paciente supiera hasta dónde él había comprendido, una manera de terminar con la ilusión del analista que todo lo sabe. Estas "dosis de realidad" alimentaron el proceso que eventualmente describiría más tarde en "El Uso de un Objeto" (1968), esto es, lo externo como el objeto de la destructividad (por estar fuera del alcance del área de omnipotencia del paciente)y la destructividad como creadora de lo externo (lo cual sobrevive). Esto le daba al paciente algo para destruir, lo cual sobrevivía, y por ende podía ser usado.

Para Winnicott, el poder de lo paternal está ilustrado en su propia vida. Sabemos que no se pudo divorciar de su primera esposa y casarse con Clare Britton hasta que su padre hubiera muerto. Uno puede suponer que el divorcio no estaba en las expectativas del padre para su único hijo varón, y que Sir Frederick era un viudo ya mayor durante este período, pero todo tiene mucho más sentido, cuando notamos que la decisión de convertirse en médico, en lugar de ser el sucesor del padre en los negocios, era también algo que no podía comunicarle directamente a su padre. Le cedió la tarea a Jimmy Éde quien escribió la carta por él (Ede, 1988). 14 Dos grandes decisiones de vida, -la elección de una profesión y la elección del divorcio y nuevo casamiento- no pudieron ser comunicadas al padre. Cuánto temor debe haber sentido!

El ir tras una forma de vida propia fue un asunto que le deparó no pocas presiones. Aún después de su segundo y exitoso casamiento, cuando se convirtió en un famoso psicoanalista se preguntaba en voz alta que pasaría si no se le ocurriera ninguna otra idea original (C. Winnicott, 1979, comunicación personal). El pensaba que si se hubiera mudado fuera de Londres central, probablemente nunca le hubieran derivado ningún otro paciente (C. Winnicott, 1979, comunicación personal). Winnicott estudió los problemas relacionados con la autenticidad y escribió sobre ellos como si los hubiera comprendido parte por parte. Sus preocupaciones privadas encontraron expresión en la elección de los tópicos de interés sobre los que escribió.

He reproducido su carta de 1952 a Melanie Klein. En 1945 un año después de empezar a trabajar y tener una relación íntima con Clare Britton, presentó un trabajo titulado "Desarrollo Emocional Primitivo" (1945) en la Sociedad Británica, de la siguiente manera: "Prestando atención a lo que tengo para decir, y criticándolo, me ayudan a tomar mi próximo paso que es el estudio de la fuente de mis ideas, tanto en el trabajo clínico como en los escritos analíticos" (pp. 145-146). Ha atrapado a la audiencia como ayudante en el desarrollo de sus ideas. Luego, en lugar de criticar la falta de respuesta de Klein, adopta una posición desafiante. En lugar de lo tradicionalmente aceptado para un escritor que es reconocer primero a sus predecesores, él lo deja para el final. Es más, va más lejos todavía: "No haré primero una revisión histórica del desarrollo de mis ideas a partir de la de otros, porque mi mente no trabaja así. Lo que sucede es que tomo esto y aquello, lo junto con lo de más allá, lo traigo a la experiencia clínica a partir de mis propias teorías, y al final, me intereso en ver de dónde y qué robe. Quizá este método es tan bueno como cualquiera" (p. 145). El conseguir su propio desarrollo es aquí muy evidente. Y su referencia a robar cosas de algún que otro autor, probablemente está relacionado con su trabajo sobre delincuencia, durante la Segunda Guerra Mundial en Oxfordshire.

Más tarde, en "Tendencia Antisocial", (1956) verá el robar como un signo de esperanza en el niño que ha tenido una madre suficientemente buena, y que luego de una deprivación, hace un viraje hacia el acto delincuencial hacia cualquiera que pueda comprenderlo, con la esperanza de volver al buen maternaje que alguna vez tuvo y que se vio interrumpido. Los niños que estudió eran evacuados separados de sus familias para evitar el bombardeo de Londres. El hecho de que él y Clare hayan comenzado su romance durante este período, sugiere un nexo con su propia vida, como si la satisfacción que ahora disfrutaba tenía que ver con una que hubiera tenido y perdido. Hay una manera masculina, casi agresiva de sobre confianza de post-guerra victoriosa en la introducción de "Desarrollo Emocional Primitivo" (1945), que posiblemente expresa su nueva felicidad encontrada, a pesar de que fue un secreto para muchos durante años. Al mismo tiempo casado con Alice Taylor, una turbada mujer 6 años mayor que él, sufrió (él) de ataques al corazón que guió a Marion Milner al urgirlo a Winnicott para que dejara a su esposa, porque de otra manera él moriría (Milner, 1988, entrevista en Londres conmigo).

Al darle las noticias a un amigo (informante, 1933a), él escribió: "Me pareció claro que nos estábamos haciendo daño, y que el futuro no tenía nada mejor para nosotros en nuestra relación, solo cosas peores. Esto es terrible cuando uno recuerda cuánto hemos experimentado Alice y yo, conservando memorias en común. Sin embargo, cuando dos personas conviven, el cuerpo se calienta o se enfría en el contacto, y para mi el sentimiento que aparecía era el de sufrimiento indescriptible. Creo que para Alice también habrá alivio. Hay una tercer persona, alguien que tiene un efecto diferente en mi, pero realmente no creo que hubiera dejado que sobreviniera la ruptura de no experimentar los pensamientos de Alice que perturbaron definitivamente mi relación con ella. Lo extraño es que tengo una gran consideración por Alice, profundamente ligado, siempre lo estaré, pero no soporto la idea de volver a vivir con ella". Esta carta fue escrita al final de octubre de 1950, 8 semanas después de un ataque al corazón. La muerte de su padre al final de 1949 le dio la libertad para divorciarse y volverse a casar.

Una amiga de Doanld y Alice, a lo largo del matrimonio, el recipiente de su carta en la cual anuncia que "abandonó" a Alice, reporta (informante, Marzo 23, 1993,b) que, durante la Segunda Guerra Mundial, cuando ella vivió con ellos en Hampstead durante 6 meses, ella y Donald "siempre tomaban su desayuno juntos, Alice llegando siempre tarde, como si no se hubiera bañado o aseado y quedándose dormida durante el desayuno. Donald dijo una vez, "¿has visto a alguien comer y dormirse a la vez, (con una sonrisa)?" Ella también dice: "encontré a Donald como alguien con quien era fácil convivir, nos divertimos mucho, quizá como un alivio de Alice, hicimos muchas cosas juntos, mientras Alice tenía otras cosas para hacer. Ambos tuvieron un rol importante durante la guerra, cuando los raids aéreos tenían lugar, poniendo y sacando sus cascos de guerra, habiendo armado en su garage una pequeña sala de primeros auxilios. En una de las noches, al escuchar el sonido de las sirenas e ir a la salita, al cabo de dos horas volvió Donald y yo le pregunté dónde estaba Alice? Su respuesta fue "Oh! Ella está jugando –terrible carcajada, Oh!, qué es lo que he dicho? Luego tomamos café" (24-4-93). Ella escribió: "En una de sus visitas, (yo estaba muy ocupada) Donald acababa de comprar un Rolls (Rolls Royce)de segunda mano- de dos asientos, era como una carroza, y él me dijo: "Vamos, te moveré un poco por los alrededores de la campiña" Por supuesto que lo hizo, uno no siente nada en un Rolls, pero fue una experiencia entrañable ver cómo él disfrutaba de ese auto. Tenía una pasión por el Golden Syrup (una especie de jarabe tipo melaza) para sus tostadas del desayuno, no la típica mermelada inglesa, y teníamos raciones (por la guerra), por lo que yo le mandaba mis cupones (de racionamiento), y los desayunos de los domingos resultaban especiales, relajados, leyendo los periódicos y Donald comiendo su ración de manteca de una sola vez, creo que una onza. En tantas maneras él era algo infantil, disfrutando tanto de placeres simples. Una vez al llegar yo de visita, me abrió la puerta y me dijo: "Qué bien- casi te besé. El podía ser tan gracioso" (Informante, 1993a).

III: LA COMEDIA SOBRE LAS PRETENSIONES DEL HOMBRE

Más que ningún otro analista, Winnicott reconoció las limitaciones verbales para explicar las experiencias. Su atención relajada también se dirigía al mundo gestual, que era un suplemento para las palabras y un universo de comunicación en si mismo. Sin perder de vista al cuerpo como inherente a la mente, era un anti-cartesiano en un mundo cartesiano. Sus serios intentos de tratar de esquematizar algunas ideas eran muy a menudo una especie de show en el cual trataba de señalar y explicar lo inefable. El Squiggle Game (Juego de los Garabatos) que corporizó su genio para comunicarse a través de algunas líneas dibujadas, demuestra los límites de las palabras, aún cuando las palabras eran necesarias en los encuentros que él tenía con los niños. Su trabajo sobre la comunicación y la no comunicación, nos introduce en una nueva manera de pensar, cuando el verdadero self aparece totalmente incomunicado. Cuando estaba trabajando para ver en sus pacientes y mostrar a los demás los detalles de su experiencia, se dio cuenta de que su parte más profunda y la de sus pacientes era una localización más allá del alcance de cualquiera. Sus lamentaciones respecto de interpretar demasiado pronto (1967) disminuyen un tanto lo que él como analista trataba de dar, un contexto en el cual el paciente pudiera experimentar su desarrollo personal, al cual llegaba el propio paciente por si mismo, y no por interpretaciones inteligentes, sin importar cuán fundamental pudiera ser la necesidad de insight.

En sus escritos y conferencias, Winnicott dice lo que piensa, sin ninguna presión autoritaria para que le crean. En su libro Clínica Psicoanalítica Infantil (1971) escribe: "Espero que se reconozca que con la presentación de estos casos no estoy tratando de probar nada. La crítica respecto a que he fallado en probar mi caso no sería apropiada ya que no tengo caso" (p.11). Y esto otro: "Como ya lo he señalado, el trabajo no puede ser copiado porque el terapeuta se ve involucrado en cada caso como persona, por lo que dos entrevistas no podrían ser iguales como si estuvieran dirigidas por dos psiquiatras" (1971, p. 9). Y esto: "No puedo decir si esto está bien o no, pero sentí la necesidad de hacerlo" (1971, p. 18).

"No tengo un caso". "El terapeuta involucrado en cada caso como persona". " He sentido la necesidad de hacerlo". El lector está invitado a pensar qué es lo que hay en las páginas que no sea un esfuerzo intelectual, y para eso, Winnicott es una excelente compañía. Leyéndolo, nos sentimos como él. Distintos puntos de vista donde corresponda, desarrollarán reflexiones, pero mientras dura la lectura, la línea que separa al escritor del lector parece estar ausente. Debe ser esta una de las razones por las que muchos analistas dicen no poder "llegar" a Winnicott. El otro único escritor con el que puedo comparar este aspecto es Harold Searles. Cuando luego uno se encuentra con un paciente el residuo del contacto humano transmitido a través de las palabras de estos escritores, abre el camino, ya que la distancia entre analista y paciente se borra, mucho más que tratar de objetivar al paciente, lo que es bien típico de la tendencia general analítica. 15

Para el año de su muerte, Winnicott había logrado un lugar como nadie sin ser el continuador de ninguno, excepto por Freud y Klein. Falló en reconocer a una buena cantidad de analistas, por lo que se disculpó, en su discurso de 1967 en el Club 1952. "No puedo cubrir todo lo que quiero. Diré que no se si ustedes querrán discutir algo de todo esto, o ayudarme para intentar enmendar errores con toda la variedad de personas en todo el mundo que están haciendo este trabajo, de quienes puedo haber robado o ignorado. No puedo prometer que seguiré eso porque se que tendré una idea que pertenece al lugar en donde estoy en ese momento, y no puedo remediarlo" (Winnicott, 1967).

Para un analista como yo, enmarcado en la tradición médica competitiva, y probablemente para todos aquellos que lleguen por distintas vías a los inspiradores aires del psicoanálisis, es refrescante leer que alguien "no tenga un caso". Da lugar a otros para que se expresen como puedan, no aceptablemente como el establishment dicta, sino simplemente como un ejemplo. Este es uno de sus grandes triunfos. Y gracias a su persistencia, que data desde su temprana edad, les dio su corazón a los que contribuyeron dentro del psicoanálisis, al destacar el factor personal, que es un elemento indispensable en todo trabajo.

Siendo él mismo, siendo evidente en todas sus descollantes contribuciones 16, está encriptado creo, en su empática atención el valor de la paradoja. El respeto por las defensas y el timing correcto para las interpretaciones han sido marcas de su sello en todo su trabajo psicoanalítico, pero el pedido de Winnicott, de que la paradoja no fuera resuelta, eso, fue enteramente nuevo. Su propio esfuerzo personal en mantener su capacidad para disfrutar de la vida está en el centro de sus recomendaciones: No le pregunten al niño si su objeto transicional fue creado o encontrado. Tomando en cuenta nuestra forma tradicional de ver la realidad, el niño encuentra un objeto que le fue provisto y lo ha revestido de nuevo significado. Pero para Winnicott el objeto también fue creado. En la escala de su vida, el creador del objeto me parece a mi idéntico al formulador de la paradoja. Y uno de los mensajes que se pueden leer de esto es: "Déjenme existir. No me resuelvan la existencia." La ambición intelectual puede ser perniciosa a menos que esté atenuada con cierta restricción.

El gran anhelo de Winnicott era disfrutar de la vida y ayudar a sus pacientes a que pudieran hacer lo mismo. Esto significaba que en lo más profundo, el debería haber permanecido desconocido: el análisis, con todo el potencial para ayudar, podría haber prevenido contra la penetración y la explotación del verdadero self. En semejante momento, un analista debería mostrar su instintiva capacidad de darse cuenta que a veces, el restringirse es más importante que lo resolutivo.

El fue el creador de su propio mundo, el maestro "omnipotente" que nos muestra sus trabajos saliendo de su mente única en el diálogo con la realidad, que era la fuente de toda la data en su vida y en el trabajo con sus pacientes. Nos proveyó con los rudimentos de una teoría de la creación y la supervivencia de la realidad externa. Su "Uso de un Objeto", (1968) y mucho de El Jugar y la Realidad, me parecen a mi como un enorme esfuerzo de Winnicott sobre papel escrito, para hacernos conocer lo que él había aprendido.

Tuvo éxito a pesar de los contratiempos. Fue puesto en una especie de ostracismo durante un largo período en la Sociedad Británica, limitándolo en la cantidad de conferencias que podía dar a los candidatos, nunca aceptado del todo por Anna Freud. sin embargo, se las arregló para preservarse a su manera y encontrar a su propia audiencia, que continúa creciendo 25 años después de su muerte. Nunca quiso ser el líder de un movimiento, fue encontrado y reverenciado por un gran número de personas en todas partes de la tierra, porque les habló en un lenguaje que en si mismo era una expresión del valor de la libertad personal, sin ambiciones institucionales. Tuvo éxito en ser él mismo con las restricciones de una ciencia que demanda cierta conformidad. Ganó aceptación por un estilo personal al expresarse que fue más allá de cualquier estilo de escritura previo o posterior.

Creo que tuvo una visión del esfuerzo humano, que podía ser visto como trágico o cómico, dependiendo de su humor y perspectiva. Ciertamente conocía la tragedia, como "The Tree" (El Árbol) y nos dice bastantes cosas más de ello. Phillips (1988) escribió que "su trabajo, en un sentido, inicia una tradición cómica en psicoanálisis" (p.31) Winnicott le comunicó "que de no haber sido psicoanalista le hubiera gustado ser un cómico de Music Hall" (p. 31), pero Phillips no da ninguna fuente de esto y no aclara qué quiso decir con "una tradición cómica en psicoanálisis." Es complejo comenzar una tradición, y si hubieron otros que lo siguieron, no se quienes son.

Es el infante que hay en nosotros, el núcleo de omnipotencia al que jamás hemos renunciado, chocando constantemente contra el mundo exterior que nos dice del límite de aquella omnipotencia, que le ha dado a Winnicott ese enorme placer. El sabía que ese núcleo de vivacidad necesitaba protección y afirmación, para poder expresarse espontáneamente, también sabía que la forma que de alguna manera tomaría en la vida ese núcleo, producto del choque contra esa realidad externa, y que ese esfuerzo continua a través de toda la vida y que sería causa de risas y lágrimas. Por lo tanto, trataba de captar ese esfuerzo unitario de la odisea humana, que era, en principio y como finalidad última, el sentido del si mismo como una unidad navegando en las mareas de la vida.

No sucumbió a la presión de formarse a si mismo en una falsa forma de representación de lo que él era, logró ser un gran aliado para todos aquellos que querían lo mismo para sus vidas, tanto pacientes, otros analistas, padres y niños. Sus frases y sus trabajos y libros fueron el gesto a través del cual comunicaba sus ejemplos y cómo se reflejaba en el conflicto, que es una manera de lograr autenticidad. Su risa es la expresión del placer de estar vivo y ser él mismo.

El esfuerzo en poder comprender verbalmente, que es tan inherente en la ambición psicoanalítica, sin importar cuán exitosa fuera, era una empresa predestinada siendo la completud y la perfección, su propósito. Sin embargo fue el gran protector del delicado mundo de omnipotencia que va desde la vida fetal hasta el desarrollo postnatal. Hacia el final, al formular el choque entre esa vida y el mundo externo con todos sus límites, en "El Uso de un Objeto," (1968) reconoció el valor de las fantasías omnipotentes de destrucción como una de las consecuencias del reconocimiento de la realidad verdadera. Sin esa agresión omnipotente dirigida hacia el mundo externo que sobrevive a estas fantasías, no podría haber un verdadero apreciar de su existencia y por lo tanto, ningún beneficio de su experiencia. La vida era un largo desafío a la omnipotencia, sobre cuya base el mundo externo podría proveer alimento con el reconocimiento evolutivo que iba con el mismo. La comedia estaba en el incesante esfuerzo entre nuestros impulsos y el mundo exterior. En el mejor de los casos, podíamos disfrutar de la batalla que estaba llamada a ser perdida.

Tenía un gusto por el humor desde el comienzo y a lo largo de su vida. Era un hombre muy ambicioso, un escritor mientras estuvo en la escuela como internado antes de interesarse en el psicoanálisis, un humor que sorteaba los problemas más difíciles, con fe en sus calificaciones para hacerlo, aunque nunca perdió de vista la ridícula naturaleza de la ambición humana. Supo arriesgar a quedar como un tonto demostrando su coraje al intentar sus propósitos.

Madelaine Davis y yo entrevistamos a Jimmy Ede y sus hijas en su casa en Edimburgo en 1988. El era como una especie de doble para Winnicott, con su fecha de cumpleaños el 7 de abril, un año antes que el de Donald. A los 93 años, vestido con un sweater azul y unos pantalones ligeros azules de tweed, era un hombre apuesto de buen porte erecto y el increíble cabello entre gris y blanco. Su cabeza estaba doblada por la artritis hacia delante , como un soldadito de plomo que se ha roto y ha sido arreglado. Cuando nos íbamos, le pregunté si alguna vez había soñado con Donald. Dijo que no. Entonces le pregunté: "Si tuviera que imaginárselo, que vería?"

"El viene hacia mi riéndose"

"afuera o adentro?"

"El está viniendo por la puerta del frente. El era una persona muy activa"

Me gusta pensar en la risa de Winnicott todavía vivo en la mente de su más viejo amigo. Y pensar en el hombre exactamente donde ha estado siempre, en un estado de transición.

Apéndice I

7 New Square

Cambridge

10 de Septiembre de 1916

Mi querida Madre:

Te había dicho que tenía mucho para decirte en mi carta de esta semana, pero eso fue parcialmente porque estaba escrita en el medio de ella y cuando estaba lleno de todo. Pero ahora, que todo pasó no parece haber algo extra que contarte.

A propósito, gracias por tu carta, y por las noticias de la recuperación de su ataque de indigestión, de tía Delia; espero que tengan buen tiempo para que le permita a ella pasear por los jardines contigo.

Aún cuando puedes no encontrar diferencias entre este párrafo y el anterior, los separan 4 horas uno del otro, y entre ambos tuve tiempo de perder la lapicera, para detener la escritura.

Dos pedidos y una respuesta (este tono autoritario es el mismo que usa para V. & K): Primero le escribirás tan pronto como puedas para hacerle saber a la enfermera Aston de un lugar agradable para vivir en Newquay. Ella quiere estar en el lugar lo más pronto posible, y ella no tiene hogar, y está obligada a elegir un lugar para quedarse. Ella irá para allí o para Hyracombe (¿) o Llandodno o algo parecido. Cómo está ahora Newquay? Me temo que cuando la viste no tuviste una buena impresión, más que la que uno pudiera tener de V. o K. Si las encontrara (a ellas) alguna noche que estuvieran de guardia – y que no hubieran dormido por dos días. Ella se veía enferma, y me alegró de que le quitaran las guardias nocturnas. No puede dormir durante el día.

Segundo, le mandarías a la Señora Charlesworth el recibo por el chutney de tomate. Ella me pidió que te pidiera hace ya tiempo y me olvidé.

Después, por la respuesta, los nombres son Halliwell y Bertram. Cuando me pediste la primera vez me senté enseguida y te mandé una postal con los nombres y las descripciones pedidas. Esta, la mandé, y sea que no la hayas recibido o te hayas olvidado, pues esto, permanecerá en el misterio.

Dejé mi esponja –hablando de postales- en lo de los Demisons, y cuando les pedí que me la mandaran, me mandaron una preciosa, un poco más suave y más grande que la mía. Me alegro de haber dejado la mía, ahora.

Cuando estuve en casa, padre podrá recordar, recibí una postal pidiéndome que asistiera a una fiesta en Garden, con los scouts- Padre me dijo que debía aprender a rechazar una mala oferta, pero en lugar de ello, la acepté.

Bueno, el último jueves empezamos a ensayar algunas obras y obviamente son imposibles, ojalá hubiera tomado el consejo de papá. El sábado fuimos a Cherryhinton Spinney y volvimos a probar, esta vez, con tan poco éxito que abandoné la idea y tuvimos algunos juegos a cambio. De todos modos tuve que volver temprano a casa porque cantaba en un concierto del Hospital. No tenía futuro y el domingo le dije al Señor Wright que dejábamos. Pero no se lo pude decir esa noche porque él no estaba así que tuve que hacerlo el lunes. Ese fue el último lunes, y el trabajo de Garden Fete y Saled (¿) fue el último jueves, por lo que fue un trabajo humillante.

Bueno, el miércoles a la mañana (el martes ha sido tachado) (¡) vino a New Square y me dijo que debía hacer algo al respecto ya que muchas cosas habían cesado, y que eso constituía una pérdida. "Muy bien" le dije, "será hecho, a pesar de todo"

Esto fue el miércoles-te darás cuenta y algo debía ser hecho para el Jueves de Fete.

Bueno, fui y me aseguré de la promesa de cada chico (sic) de que aparecieran esa noche en la plaza fuera de mis habitaciones, con la intención de hacer algo parecido a unas maniobras - muy poco interesante y un mal trabajo, ciertamente. El último chico que encontré en una bicicleta, y cuando le dije, me contestó que la gente no disfrutaría de algo parecido a unas maniobras. Dije estoy de acuerdo contigo, pero debemos hacer algo. Entonces él empezó a hablar. Fuimos en bicicleta hasta New Square y nos quedamos parados hablando fuera del número 7 mientras la Señora Grant me gritaba para que entrara a tomar el té, hasta que todo el esquema hubiera estado armado y algunos de los detalles decididos. Tomé el té, los compañeros vinieron y les explicamos todo el esquema, y les dijimos quienes iban a ser los indios y qué tenían que conseguir y traer, y con esta pequeña conferencia con un poco de esto y otro de aquello (y una cena) nos quedamos con un poco de miedo y esperanza. Siguiente día a la 1:30 tuvimos nuestro primer y último ensayo, que terminó en la mitad debido al hecho de que la gente ya había llegado y la ceremonia de apertura estaba en progreso.

Era ahora las 3:00 PM y tenía que tener a los chicos entretenidos, sin dejarlos hacer barullo hasta las 6:00PM cuando nuestra escena se pondría en juego. Esto no fue un trabajo fácil. Sin embargo tan pronto como los discursos terminaron me fui a casa a buscar algunas cosas, tomar un poco de té y descansar hasta que nuestra exhibición comenzara en la noche. Hacia las 4:30 PM regresé, y tuve que luchar con los 18 chicos por ¾ de hora hasta que tuvieran su té (que nos permitieron tener por 3d cada uno) para mantenerlos entretenidos. Esto fue un trabajo cansador, pero necesario, de no ser así, hubiera perdido fuerza y no hubiera sido buena la puesta en escena.

Después del té –una pelea- muy disfrutado por la gente que nos veía ya que la mayoría de los chicos estaban pintarrajeados con todos los colores del arco iris- luego del té, los dejé para que se vistieran (habiendo aprendido de que esta es la manera de que hagan las cosas bien, y me fui a participar de "tirar la soga". (N. del T. Tug of War) Tiramos todos unos contra otros y yo gané, y me gané un "dip" (alimento para untar) gratis, y una preciosa caja de tizas.

Luego, como el nuestro era el próximo ítem, volé hacia el escenario que nos tocaba, para ver como se veía todo. Parecía de indios y cowboys. ¿Puedo describir a un indio promedio? Está lleno de vivacidad y alrededor de12 años, sin zapatos ni medias, y con sus pantalones levantados hasta lo más alto posible y escondidos por una mata de lana atada con un hilo. Camisa ausente y el otro elemento de vestimenta si es que se le puede llamar así, era una cinta alrededor de la cabeza con plumas puestas todas en dos agujeros. (conseguí las plumas de la pollería en Peas Hill) Te imaginarás que había mucha carne mostrándose, pero estarás equivocada. Una docena de colores y 10 ½ d. de rojo, marrón y amarillo de tiza de teatro, tapaba el rosado natural de la desnudez de la naturaleza. ¿Qué si me reí? Casi me ahogo, casi me parto en dos. Siendo que ningún chico tuvo ayuda de mi, cada chico era diferente uno del otro, y la mitad del charme, estaba ahí.

Antes del show, cuando la gente ya se había congregado alrededor, le expliqué la situación a la audiencia, con un discurso. Ahora, quizá suene extraño, pero no encuentro ninguna dificultad en hablarle a la gente cuando tengo algo para decir. Hay mucha diferencia en el tratar de encontrar algo para decir porque debes hablar, y el buscar el momento para hablar porque tienes algo que debes decir. Dije que me parecía justo para la Tropa decir que el líder de la Tropa estaba en sus vacaciones. Un líder de la patrulla y dos segundos, ayudaban a los Serbian Boys (muchachos serbios) en su campo, y otro líder de la patrulla estaba en su trabajo y no había podido venir-otro segundo también estaba en la tierra ayudando a los granjeros, por lo tanto cualquier trabajo que debía ser hecho se haría sin los principales de la Tropa. También pensé que era lo correcto explicar que el esquema, y las costumbres,- o falta de costumbres, de hecho todo había sido idea de los muchachos de la Tropa y yo lo único que hice fue recolectar las ideas en una "olla" y servir el "guiso". El resto –dije- debería dejárselos librado a su imaginación, y esperaba que no se requiriera demasiado.

Luego comenzó la diversión. Yo le había dicho a la audiencia que la escena transcurría cerca de la medianoche, y ustedes vieron cómo los cowboys volvían a sus hogares luego de arriar el ganado. Ellos vinieron y se sentaron junto al fuego sobre el cual había un recipiente puesto en un trípode hecho de "palos de scout", cerca de la carpa- que habíamos armado antes, y cuando fue transcurriendo la noche, ellos se fueron a la cama. Antes de hacer eso el Sheriff puso a un joven cowboy como guardia y luego entró en la carpa él también. Todo estaba tranquilo, y oscuro (imaginado). El guardia caminaba de un lado para el otro al borde de la carpa con un rifle de aire comprimido. Pero, oh! Mientras tanto un scout indio había sido enviado para dar un vuelta y matar al guardia. Esto divirtió mucho y fue hecho maravillosamente bien por un compañero llamado Wilfred Carter. Hizo desternillar de risa al público. El guardia camina en un aparentemente desconocimiento (de lo que ocurría). De repente el indio silencioso lanza unos dardos y apuñala al guardia. Muriendo, este último emite un sonido gutural que despierta a los demás en la carpa. Ellos salen corriendo de la carpa con sus rifles de aire comprimido y 100 pistolas, haciendo un ruido impresionante- en el frente, mientras aparecieron los indios con sus cantos de guerra.

Bueno, para hacerla corta esta historia; los cowboys se retiran dejando dos muertos y uno capturado. Los Indios tienen también dos muertos- por lo menos uno de ellos fue seriamente herido porque estaba haciendo todo tipo de.... "movimientos dolorosos". Los indios toman a uno y lo atan al árbol para torturarlo horriblemente. Lo cortan, tinta roja fluye sobre su pecho desnudo y sus brazos. Luego, una danza de guerra es bailada alrededor de la víctima. Y justo cuando ya están a punto de prenderle fuego, se oye un silbido, los cowboys vienen en un heroico rescate, todos los Indios son muertos, el héroe salvado- todo sereno, etc., etc..... Vítores... etc., etc. Luego los hice marchar alrededor del público para que pudieran verlos, y la obra terminó.

Me temo que los estoy aburriendo con esto, pero esto fue infinitamente mejor para mi que un libro, y semejante poder de imaginación de los muchachos es algo que no podré olvidar. Terminamos la noche levantando todo pedazo de papel que encontramos (para nuestro pesar) y dimos las hurras a la banda del Ejército de Salvación y al Consejero Smith. (Yo fui elegido por tener una gran voz y 19 muchachos capaces de rugir como elefantes para apoyarme). Desde entonces me han felicitado todo el tiempo, pero pongo el mérito en la Tropa, ya que lo dejé todo para que ellos lo hicieran. El Señor Smith no vio el show, (display) pero si hay un recuento de ello seguro que se los enviará a ustedes. Si encuentro uno yo también se los enviaré. Ja!!

También quería decirles algo al respecto de los Serbios, pero tendré que cortarlo ya que estoy seguro de haber escrito bastante como para llenar dos sobres.

Bueno, he recibido una nota la semana pasada pidiéndome que provea tres scouts para ir de campamento o vacaciones con 50 muchachos serbios, como para lograr una atmósfera inglesa y estimularlos para que hablen nuestra lengua nacional. Esto lo hice. El viernes pasado fui a verlos, y los encontré pasándola bien, en una cercana amistad con muchos de los muchachos serbios. Esto por supuesto es una buena experiencia para los chicos de los suburbios de Cambridge. Los Serbios son de todas las clases mezcladas, y como no podían ver diferencias de clases entre los scouts por la manera de hablar, se mezclaron tan bien que la pasaron de maravillas. Pasé el viernes a la noche con ellos, e hice varios amigos entre los tremendamente decentes muchachos Serbios, y estaba muy satisfecho conmigo mismo. Vine a casa para el desayuno a las 8:15 ya que solo están a 7 millas en las afueras de Cambridge. Fue muy bueno. Voy a salir nuevamente. (varios muchachos Serbios tradujeron: estar tranquilos, sol, luna, búho, brillo de sol, bueno, no bueno).

Con amor a todos. Donald.

 

Apéndice 2

The Tree A

(April 11, 1963)

Someone touched the hem of my garment

Someone, someone, someone

I had much virtue to give

I was the source of the virtue

The grape of the wine of the wine

I could have loved a woman

Mary, Mary, Mary

There was not time for loving

I must be about my father´s business

There were publicans and sinners

The poor we had always with us

There were those sick of the palsy

And the blind and the maimed

And widows bereft and grieving

Women wailing for their children

Fathers with prodigal sons

Prostitutes drawing their own water

From deep wells in the hot sun

Mother below is weeping

Weeping

Weeping

Thus I knew her

Once, stretched out on her lap

As now on a dead tree

I learned to make her smile

To stem her tears

To undo her guilt

To cure her inward death

To enliven her was my living

So she became wife, mother, home

The carpenter enjoyed his craft

Children came and loved and were loved

Suffer little children to come unto me

Now mother is weeping

She must weep

The sins of the whole world weigh less than this

Woman´s heaviness

O Glastonbury

Must I bring even these thorns to flower?

Even this dead tree to leaf?

How, in agony

Held by dead wood that has no need of me

By the cruelty of the nail´s hatred

Of gravity´s inexorable and heartless pull

I thirst

No garment now

No hem to be touched

It is I who need virtue

Eloi, Eloi, lama sabachthani?

It is I who die

I who die

I die

I

 

Notas

1 Las cartas de Winnicott son reproducidas gracias al amable permiso de The Winnicott Trust & Mark Paterson copyrights

2 "Objetos" que sobreviven el ataque agresivo son centrales a "El Uso del objeto" (Winnicott, 1968)

3 Sombras de "Catherine Wheel" de Marion Milner

4 33 años más tarde tomará este punto de vista con miras en la actividad del grupo de Melanie Klein

5 El texto completo de esta carta podrá ser hallado en el Apéndice 2

6 "La estación deprimente" en el sueño, probablemente provocó una satisfacción de deseos de "tranvías eléctricos" en Cambridge. Esto es notable por la transparencia de la referencia y porque él está prestando atención a su proceso de pensamiento, tal como lo hace cuando reflexiona acerca de su comida de los domingos en Rockville. El es ya un psicoanalista naciente, y en algún lugar en la mezcla de pensamientos hay diversión. También, él es un escritor con suficiente ambición para intentar publicar en algún periódico sus descripciones. No se si tuvo éxito.

7 El es un cirujano practicante, solo un estudiante de medicina, pero capaz de risa por él mismo y por los otros.

8 "Una noche manejando a través de Francia, había una muchedumbre en un mercado de un pequeño pueblo, todos alrededor de un lugar donde un trapecio estaba armado para acróbatas viajeros. Había varios allí, acróbatas de un inmaculado blanco, haciendo maravillosas volteretas y parándose sobre las barras con sus manos. Más abajo, había un pequeño payaso, en un sobretodo gris demasiado grande para él, jugando alrededor de los demás mientras estos hacían sus tareas, mientras de tanto en tanto intentaba saltar para tomarse de las barras sin conseguirlo. Y de repente, luego de un gran salto, allí estaba, sobre la barra dando vueltas, toda su ropa flotando en el aire, como una gran Vuelta al Mundo mientras rugía la multitud. Yo sabía que esta era mi imagen de Winnicott, porque a menudo, a través de los años, teníamos tiempo y hacíamos los arreglos para discutir temas teóricos, y él abriría la puerta, y luego estaría por todo el lugar, silbando, olvidándose algo, o corriendo arriba de las escaleras, de tal manera que yo terminaba impacientándome porque él no se sentaba (para trabajar). Pero, gradualmente, me di cuenta que esto era necesario como algo preliminar a las ráfagas de intuición que seguían, cuando finalmente se sentaba. Es más, descubrí la lógica de esto en uno de sus trabajos, donde él habla de la necesidad, cuando uno hace análisis, de reconocer y permitir esas fases de sin sentido, cuando el paciente trae su material y uno no encuentra nada con sentido, porque en realidad lo que ocurre es el caos preliminar que es la primer fase del proceso creativo. Y después del payaso contorsionándose, me vino a la mente otra imagen, una rueda gigante de fuego (tipo fuego artificial) clavada a un árbol y encendida por un niño, en el medio de la oscuridad, la rueda girando a gran velocidad, enviando chispas por todas partes en medio de la oscuridad. Cuando leí uno de sus trabajos donde habla de lo incognoscible del centro del self, recordé el centro oscuro de esa rueda de fuego. (Milner, 1972).

El fuego artificial (la rueda) clavado en el árbol me recuerda la figura de Cristo. Esto está basado en su poema "El Árbol" , en el cual está claramente identificado con Cristo, así también como en un incidente durante un análisis de una mujer, cuando él dejó un pequeño crucifijo, con una cabeza de Cristo hecha y sujetada con fósforos y bandita elástica. Lo trágico y lo cómico están combinados en Winnicott en esta rueda de fuego.

9 "Este gnomo de un ser" , "un "charm" del tipo de un gnomo".

10 "Winnicott escuchaba con todo su cuerpo, y tenía una mirada no intrusiva que combinaba el descreimiento con la aceptación. Tenía una espontaneidad payasesca infantil que imbuía sus movimientos" (Masud Khan, 1982, p. Xi).

11 Sería fructífero estudiar el lenguaje en el setting analítico desde el punto de vista del mismo bordeando todo tipo de gestos. El elemento poético en los trabajos de Winnicott tiene que ver con esto. De muchas maneras, tal como otros lo han notado (Phillips, 1988; Turner, 1988), parecía abrevar de los poetas británicos románticos, quizá especialmente Byron, quien, a diferencia de otros, podía reírse de si mismo. Winnicott fue un visionario cuyos puntos de vista fueron respetados por la realidad empírica, con una dialéctica entre imaginación y razón siempre evidente. Otros analistas han discutido esta dialéctica como parte del proceso de observación, pero no nos lo demuestran de la manera convincente que lo hacía Winnicott.

12 En su primer casamiento, él "trajo gente a casa que dio vuelta el mobiliario", y como su madre, "su esposa Alice lo aceptó" (R. Taylor, 1988, entrevista hecha por Madelaine Davis y Robert Rodman)

13 Ella y su esposo, el profesor de Pediatría en Cambridge John Davis, fueron amigos personales de Donald y Clare. Fue Clare Winnicott quien me dio acceso a las cartas de Winnicott, (profesionales y personales de las que fueron fotocopiadas en su casa) que edité en una publicación (Rodman, 1987). De ella aprendí mucho sobre la vida personal que ellos llevaban juntos. Después de su muerte, Madelaine tomó la posta. En 1988 entrevistamos un número de personas acerca de Winnicott como preparación de una biografía. Ella era una gran colega de Winnicott, quizá la más importante. Cada uno de sus papeles muestra su incisiva y amorosa capacidad de comprensión. Sus cartas a mi, y nuestra frecuentes conversaciones telefónicas, me mostraron huellas de su insight que yo no podía imaginar. Ella murió en 1991.

14 Este asunto es discutido por Clare Winnicott en sus memorias. (1978)

15 Ciertamente esto es una simplificación, que corre el riesgo de dicotomizar a aquellos que sí encuentran el valor en la distancia óptima con el paciente de aquellos que tienen conciencia todo el tiempo de la separación entre paciente y analista. Todos los analistas tienen estos atributos, pero el rango dentro de una hora dada, para bien o para mal, y como característica general, debe variar muchísimo.

16 Cuando leí pro primera vez El Proceso Madurativo y el Ambiente Facilitador (1965), el concepto de "verdadero y falso self" parecían reunirse en un montón de simples palabras, pero reconocí dentro de mi propia excitación, que en realidad esas palabras resonaban como una nueva forma de reflexionar, un nuevo refugio para lamente. Para mi, esta misma descripción se aplica a casi todo lo que él escribió.

 

Referencias

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Winnicott, C. (1971), Compilations of parts of 60 obituaries made into a single one, published.

----- (1978), D. W. W.: A reflection. In: Between Reality and Fantasy, ed. S. Grolnick. New York: Aronson.

Winnicott, D. W., letter to "My Dear People", November 23, 1913.

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-----Letter to parents and sisters, May 3, 1915.

-----Letter to his mother, September 10, 1916.

----Letter to "my dears", December 9, 1916.

-----Letter to Violet and Kathleen, July 10, 1917

-----Letter to Violet, November 15, 1919.

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(1960), Ego distortion in terms of the true and false self. In: The Maturational process and the Facilitating Environment. New York: International University Press, 1965.

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