Envidia primaria

La profundización de este concepto se inicia con su trabajo al Congreso de Ginebra de 1955 y cristaliza en su libro ENVIDIA Y GRATITUD, publicado en 1957. Este desarrollo alejó a su discípula Paula Heimann y a otro pensador, Winnicott.
El concepto de envidia deriva de los trabajos acerca de la identificación proyectiva en su relación con el instinto de muerte y acerca de los estados confusionales. Klein supone que la envidia y el instinto de muerte tienen en común algo esencial: ambos atacan la vida y las fuentes de la vida. La envidia primaria corresponde a las formas arcaicas y masivas de la identificación proyectiva, destinadas a ubicar en el objeto la destructividad propia que está amenazando al yo. Implica no sólo la introyección destructiva propia de la voracidad sino también una modalidad destructiva de la identificación proyectiva. Supone el ataque sádico-anal y sádico-uretral al pecho bueno y a la capacidad creadora de la madre y se relaciona con lo que podríamos llamar ira narcisista ante la percepción de que el objeto tiene algo valioso .

Se diferencia de los celos por cuanto surge en una relación dual con un objeto parcial.

La envidia es el sentimiento enojoso contra otra persona que posee o goza de algo deseable, siendo el impulso envidioso el de quitárselo o dañarlo. Además la envidia implica la relación del sujeto con una sola persona y se remonta a la relación más temprana y exclusiva con la madre. Los celos están basados sobre la envidia, pero comprenden una relación de por lo menos dos personas y conciernen principalmente al amor que el sujeto siente que le es debido y le ha sido quitado o está en peligro de serlo por su rival.

Klein reconstruye el concepto a partir de la transferencia, especialmente la reacción terapéutica negativa, en la que considera que tiene gran importancia la envidia y las defensas contra la misma. Considera que su intensidad depende en gran medida de factores constitucionales (intensidad del instinto de muerte en relación al de vida). Es un sentimiento que daña la capacidad de gozar pues no permite la seguridad en el establecimiento del objeto interno bueno. La envidia al pecho nutricio estaría en la base de otras modalidades, como ser la envidia al pene. Tiene suma importancia en la patología de las posiciones, aportando a la génesis de los estados confusionales: al atacar al objeto bueno lo convierte en malo mediante la fragmentación y la proyección.

Su contrapartida es el sentimiento de gratitud, derivado de la capacidad de amar y de la elaboración de la ansiedad depresiva.